lunes, 25 de julio de 2011

Canciones para el tiempo y la distancia.


Escúchame mujer, te lo voy a decir sólo una vez. Él es mi razón de vivir. Y es fantástico sentirse así. Sé que no le veo desde la última luna de abril, pero en el fondo, nada cambia con eso. ¿Que qué tal lo llevo? ¿Qué por qué le quiero tanto? No lo sé, es el mayor misterio de mi vida. Tengo grabado en mi cabeza su último adiós, y ahora, estando lejos de él, lo único que me queda es el saber que de vez en cuando piensa en mí. De vez en cuando me pregunto qué tiene él que no tenga cualquier otro y la única respuesta posible es que lo nuestro es especial y que si tuviera más vidas, las pasaría enteras queriéndole.
Perdóname por quererte tanto, por tantas borracheras en tu nombre, por tener colgado tu retrato en mi habitación. Eres la última pieza del rompecabezas de mi vida, esto es más que una confesión, es la historia de un amor, eres algo más que todo, y eso nunca va a cambiar. No quiero que pienses que es mejor así, sólo soy feliz si estoy acariciándote. Mírame, ojala pudiera decir que sólo faltan dos días para verte, pero no es así. Aún así, quiero que sepas que me quedo aquí, esperando a que vuelvas. Si tuviera yo valor.. sería capaz de decirte que me encanta el simple hecho de que existas. 

domingo, 24 de julio de 2011

Hoy, vamos a hacerlo a mi manera.

Dicen.. que el tiempo todo lo cura, que la distancia hace el olvido y que las penas se ahogan en alcohol. Que en la adolescencia no existe el amor, que un clavo saca a otro clavo y que querer es poder. Pero ahora me toca hablar a mi, y yo digo que quien dijo eso, realmente nunca supo lo que es el amor de verdad, ese por el que harías cualquier cosa, el que te da vida y el que jamás querrías perder. Si de verdad lo hubiera vivido, sabría que una vida se queda corta para aquellos que saben y quieren amar, que la distancia no significa nada cuando alguien para ti lo es todo, y que si quieres olvidar a alguien, después de beber le ves doble. Que para amar no hay edad, simplemente lo sientes. Que cuando concoes a 'esa' persona, los demás no te importan, y que de tanto que llegues a sufrir querrás olvidarle, pero a los pocos minutos llegarás a la conclusión de que.. no sabrías vivir si no es queriéndole.


sábado, 11 de junio de 2011

Lo veo distinto, diferente, raro, extraño.

No te haces una idea de lo mucho que te he esperado. De todas las lágrimas que he derramado por tu culpa, de las noches sin dormir. De todas las veces que he aguantado tus enfados de niño, tus tonterías y tus deslices. Pero hoy digo basta. Basta de llorar, de sufrir y de no saber vivir sin ti. No voy a dejar de quererte, no lo haría ni aunque pudiera, pero voy a marcarme unos límites. Pienso dejar de ser tan extrema, de sentirme una extraña en los brazos de cualquiera que no seas tú, de soportar que me trates como quieras. También voy a olvidarme de cada sitio en el que estuvimos juntos, cada conversación que tuvimos, cada segundo que me tocaste, y tus besos los voy a esconder debajo de miles nuevos. Voy a acostumbrarme de verdad a la distancia, voy a.. ¿cómo se dice? Dejar de ser tan romántica. He invertido mucho tiempo en echarte de menos, y todo ha sido en vano. Quiero volver a ser yo por mí misma, a sentir que mi vida me vuelve a pertenecer. Sé que vas a volver, pero creo que cuando lo hagas ya no estaré esperándote. Que no te quepa duda de que eres el amor de vida, eso nunca cambiará. Pero he decidido tomármelo con más calma, de tanto que he crecido gracias a ti, me he dado cuenta de que esto no hace más que matarme, que me está volviendo loca, y que, en el fondo no sirve para nada.
Quiero olvidarme de obtener un te quiero por cada diez discusiones, y una risa por cada varios engaños. A pesar de todo.. siempre te recordaré.

domingo, 5 de junio de 2011

Y sabes que harías cualquier cosa por él.

- No me gusta que me veas así.
- ¿Así, cómo?
- Así de.. no sé, enamorada. Mira, estando así, pierdo constantemente la cabeza. Hago cosas que sé que no debería, y de las que luego me arrepiento. Llevo mi vida al extremo por tu culpa. Quise vivir demasiado rápido, crecer, arriesgar, sonreír sabiendo que después tocaba llorar.. y todo eso no lo hice por mí, sino por ti. Para que supieras que seguía ahí, esperándote de algún modo. Quería que creyeras que era feliz, que no notaba tu ausencia y que ni tan siquiera te necesitaba. Y sin embargo.. bueno, supongo que sabrás lo que viene ahora. Tendría que decirte lo mucho que te quiero, lo feliz que soy al tenerte a mi lado o cuando simplemente me hablas, y que eres el único amor de mi vida. Todo esto se ha hecho más difícil por el simple hecho de que no estés aquí.. o de que yo no esté allí. Quise hacerte creer que aquí lo tenía todo, y que sólo te echaba de menos como a un buen amigo. Pero ya ves, te engañé, me engañé a mi misma y a todos los que me rodean. No puedo vivir sin ti, y te juro que nadie sabe por lo que he pasado estos meses, nadie. A veces me entraban ganas de dejarlo todo e ir a buscarte, no creas. Si en algún momento te da por pensar en mí, que no te quepa duda de que yo estaré echándote de menos, recordando cada momento que pasamos juntos. Y si alguna vez se te ocurre pensar en alguien a quien le gustaría pasar el resto de su vida a tu lado.. por favor, acuérdate de mí.

martes, 31 de mayo de 2011

Nadie puede decir que lo entiende...porque no es así.

Si no estuviera enamorada, no buscaría su nombre en el fondo de cada copa, donde el alcohol no ahoga la nostalgia, si no que la saca a flote. Si no le quisiera, no buscaría su cara entre la gente, aún sabiendo que no está aquí, que hace tiempo que me dejó, y que quién sabe cuando volverá. Si no fuera la persona más importante de mi vida, no me sentiría fuera de lugar en mi propia ciudad, no me inventaría cualquier excusa para escaparme a verle, y no pronunciaría su nombre cada cinco minutos sin querer. Si no le echara tanto de menos, haría las cosas pensando en mí, y no estaría todo encaminado a alcanzar un futuro juntos. Si no sintiera que esto es verdadero, que me voy a morir queriéndole, llevaría muchos meses sin derramar una sola lágrima, siendo bastante más feliz, y no sentiría que mi sonrisa depende de nadie. Si no le amara, no sabría lo que es querer de verdad a alguien, sufrir por intentar olvidarle, y necesitar tenerle a mi lado. Aun así, tampoco sabría lo que se siente cuando no se puede ser más feliz, cuando sólo mirarle a los ojos y saber que estás con él es suficiente.

lunes, 23 de mayo de 2011

Te quiero, y desde el día en que te ví me enamoré.

Pensaba en lo extraña que me sentía en ese momento, sin saber cuál era el motivo. Tenía la impresión de que una nueva etapa iba a dar comienzo en mi vida, pero desconocía cómo y por qué. Siempre me habían atraído los imposibles, los retos, pero aquello rozaba la irrealidad. ¿Cómo podía querer a alguien sin conocerle, sin haberle visto nunca? A eso había que unirle que lo poco que sabía de él contribuía a formarme una imagen suya poco menos que desmotivante. Estaba pensando en que reunía todos los factores necesarios para engancharme a él, cuando, de repente, sucedió. Apareció en el momento justo. Nadie me dijo nada, pero yo supe que era él. Tampoco puedo explicar lo que sentí en ese momento. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, y cuando sus ojos se cruzaron con los mío, comprendí aquello de lo que tantas veces había oído hablar: había encontrado a esa persona especial, la parte que me complementa, mi mitad, mi alma gemela, el amor de mi vida, aquello que me gustaría ver al despertarme el resto de mi vida, y que desde aquella tarde noche de verano, ha sido, todos y cada uno de los días, mi primer pensamiento al despertar.

domingo, 22 de mayo de 2011

Reflexiones tras los kilómetros.

Adicta a él, a sus bromas, sus te quiero desde lejos, cada letra, cada punto suspensivo. Vivo detrás de una simple pantalla tras la que se esconden él y su sonrisa, sólo de vez en cuando. Dicen que no hay manera más fría de comunicarse que ésta, pero se convierte en una salvación cuando es la única. Siento que, aún así, me estoy entregando demasiado. El problema es que es difícil controlar y mantener a raya un sentimiento tan grande, que sólo puede expresarse a través de un teclado. Un sentimiento intenso, traicionero y cobarde, que se manifiesta cuando menos lo necesito, y que se encoge estando a su lado. Como yo, últimamente, carezco de razón y abuso de corazón, podría definirme así, del mismo modo que lo que siento por él. Insegura. Con miedo a fracasar, a no recibir algo a cambio. Perdida. Nostálgica. Expectante, distante y al mismo tiempo, a su lado. Como todo lo que tengo se lo entrego, tengo miedo de quedarme vacía, muerta en vida, en un abismo del que no pueda escapar. Y puestos a sincerarse, también me da miedo el tiempo, la distancia, las terceras personas, y, sobre todo, que algún día me llegue a odiar tanto a mí misma como en ocasiones no soporto mi inestabilidad, mi falta de valor, mis cambios de humor, mi miedo a perderle por cualquier tontería.